El polifacético Miguel Ángel Encabo abrió ayer el programa de las fiestas de Viriato 2025, en Guijo de Santa Bárbara, con un concierto didáctico de theremín, un instrumento electrónico que no se toca. La curiosidad por conocer este mecanismo reunió a un amplio número de personas en la Casa de la Cultura de la localidad.
Miguel Encabo es jarandillano pero residente en Guijo. Además de doctor en Derecho Civil y profesor universitario, es escritor y músico.
Clara Jiménez, alcaldesa de Guijo, fue la encargada de dar la bienvenida a los asistentes y presentar el espectáculo didáctico de Encabo. Por Clara, supimos que Miguel había representado a España en el primer Campamento Internacional de Theremin celebrado en Copenhague en junio de 2024. Igualmente, nos contó que en Guijo de Santa Bárbara, un pequeño pueblo de Cáceres de apenas 400 habitantes, hay dos expertos mundiales de este instrumento, Miguel como músico, y otra persona que los construye.
Al establecer una relación con Viriato, Jiménez aludió a la innovación para plantar cara al imperio romano y la innovación actual de Miguel que ha situado a Guijo en el mapa mundial del theremín.
“Viriato fue un visionario, fue un innovador, y era casi imposible que un pueblo de vetones, de lusitanos, que no tenía mucha gente pudiera plantar cara de esa manera al imperio romano. Cuando Miguel va a Copenhague, al encuentro, al final pone al Guijo en el mundo”.
Miguel dio las gracias a la alcaldesa y a su equipo, pero también quiso dar las gracias a todo el pueblo de Guijo “porque es un pueblo donde nos ayudamos los unos a otros”. Encabo habló del físico ruso León Teremin, inventor del instrumento a principios del siglo XX. También aleccionó sobre su funcionamiento y de cómo se toca. Puso algunos vídeos y posteriormente interpretó varias piezas acompañadas de las maravillosas fotografías de Silvestre de la Calle. Un concierto que, en palabras del autor, puso banda sonora electrónica a los paisajes que frecuentó Viriato de joven.




Os dejamos el resumen en vídeo:
Theremin
Originalmente fue conocido como eterófono y es uno de los primeros instrumentos musicales electrónicos. Su particularidad es que se toca sin necesidad de contacto físico. Dispone de dos antenas que detectan la posición de las manos del intérprete. Una controla la frecuencia y otra el volumen. Las señales eléctricas se amplifican y se envían a un altavoz. Lydia Kavina, sobrina de Teremín, es la gran maestra actual.
Se llamó eterófono porque solo disponía de la antena de tono. Posteriormente, se añadió la antena de volumen. Aunque actualmente se siguen comercializando algunos modelos con solo esa antena.
