El Ayuntamiento de Villanueva de la Vera mantendrá las restricciones para los usos no domiciliarios del agua pese a la recuperación parcial del nivel de la presa tras las últimas lluvias. El embalse ha pasado de encontrarse al 20 % de su capacidad a situarse aproximadamente entre el 30 % y el 35 %, con un incremento de unos 2,5 metros.
La decisión fue adoptada por la comisión municipal encargada de la gestión del agua, reunida este miércoles, ante la previsión de escasas precipitaciones para los próximos días.
Por otra parte, el Consistorio ha informado de las gestiones realizadas para mejorar las infraestructuras de abastecimiento y estudiar soluciones que permitan garantizar las reservas de agua durante los meses estivales.
Reforma de la ETAP
En este sentido, en la reunión celebrada el pasado 5 de octubre con el secretario general de Planificación Hídrica, Víctor del Moral, y parte de su equipo técnico, se comunicó que las obras del proyecto de reforma de la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) se licitarán previsiblemente durante el próximo mes de noviembre.
En el encuentro también se planteó la posibilidad de ejecutar actuaciones adicionales que permitan aumentar la capacidad de almacenamiento de agua para el verano. Las dificultades técnicas de las distintas alternativas se expondrán con detalle en la próxima asamblea y pleno.
Adaptación del caudal ecológico
Además, el Ayuntamiento está elaborando una memoria técnica para solicitar a la Confederación Hidrográfica del Tajo una adaptación del caudal ecológico aplicado durante los dos últimos veranos en la Garganta Gualtaminos. El objetivo es reducir el volumen de agua que se vierte al cauce y prolongar las reservas de la presa hasta la llegada de las lluvias, manteniendo al mismo tiempo el caudal ecológico durante todo el verano y evitando que la garganta se quede seca.
Según el comunicado municipal, esta medida podría permitir un ahorro de casi un millón de litros de agua al día.
