La alcaldesa de Valverde de la Vera, Esperanza Mayero, ha recibido el total apoyo de la Diputación de Cáceres para que Los Empalaos consigan la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional. La edición 2024 se ha presentado hoy en Cáceres.
La alcaldesa ha estado acompañada de miembros de la Cofradía de Los Hermanos Empalaos, como Rosa María Salas, Javier Sánchez y el ex presidente José Luis Casado, así como del escritor, estudioso de Los Empalaos, Ángel Correa. Mayero se ha mostrado convencida de conseguir esta declaración de cara al año que viene, “ya que cumplimos con los requisitos y solo nos queda concluir algunos relacionados con la web o la comunicación digital”.
El diputado provincial Javier Prieto, alcalde de Piornal, que ha querido acompañar a la alcaldesa Esperanza Mayero. El diputado ha destacado la importancia de expresiones populares como esta y el cuidado de las mismas, “porque son un impulso para el desarrollo de nuestros municipios, ya que estos eventos atraen a miles de visitantes, pernoctan en nuestros pueblos, van a los restaurantes del ámbito rural y, además de disfrutar de la propia fiesta, pueden conocer otras propuestas de la zona”.

Ya está todo preparado en Valverde de la Vera para celebrar una de las tradiciones más especiales de la Semana Santa extremeña, Los Empalaos. Miles de visitantes acuden, cada año, la noche del Jueves Santo, para seguir el sonido de las vilortas y los pasos silenciosos de los Empalaos por las estaciones del Vía Crucis.
El Empalao
Suelen ser en torno a quince los Empalaos que, por una promesa o “manda”, deciden envolver su torso con cuerda y caminar con los brazos en cruz atados a un madero. Tal como detalla la Cofradía de los Hermanos Empalaos: “El Empalao camina descalzo, sobre sus hombros lleva un timón de arado sujeto por una soga de esparto que le envuelve torso y brazos desnudos. Lleva además una enagua blanca que le cubre de cintura para abajo, de la mitad de sus brazos penden un par de vilortas, con tres aros cada una, y una toga, símbolo del Crucificado. Cubre su rostro con un velo blanco que sujeta con una corona de espinas, sobresaliendo por encima de la cabeza dos espadas cruzadas. En todo momento va acompañado por el Cirineo, que se oculta bajo una manta y le alumbra el paso con un farolillo”. A todo esto se suman las nazarenas, los voluntarios para ayudar a vestir y desvestir a los Empalaos y, por supuesto, los visitantes y participantes del pueblo que año tras año disfrutan y cuidan esta tradición.
