El Ayuntamiento de Guijo de Santa Bárbara ha concedido el Premio Viriato 2026 a Estanislao Santos, «Tío Tani», el histórico tamborilero que marcó el ritmo de los danzantes de Santa Bárbara durante 38 años. Con este galardón, el municipio reconoce su humilde dedicación a la conservación del folclore y las raíces culturales locales.
Este galardón premia toda una vida de entrega a las tradiciones locales, la conservación del folclore y su papel clave en la histórica “Danza de Santa Bárbara”.
Nacido en el Guijo en 1947, Tani labró su trayectoria profesional pegado al campo como agricultor y ganadero. Sus vecinos lo definen como un hombre humilde, trabajador y profundamente comprometido con su entorno, cuya labor silenciosa ha dejado una marca imborrable en el municipio.
Su andadura en la “Danza de Santa Bárbara” comenzó en el año 1963, cuando ingresó como danzante con apenas 16 años. En aquella época el pueblo no contaba con un músico propio y dependía de la llegada de Guillermo, un tamborilero de Cuacos de Yuste, mientras que Vitoriano ejercía como maestro de la danza.



Tamborilero oficial
El gran salto se produjo en 1980, cuando asumió la responsabilidad de ser el tamborilero oficial del grupo, coincidiendo con la mayordomía de Marcelino de la Calle, Domingo Leal y Eleuterio Pérez.
Desde ese momento, y de forma ininterrumpida hasta el año 2018, Tani hizo sonar su flauta y su tamboril durante 38 años seguidos, guiando el paso de múltiples generaciones de danzantes.
La figura del tamborilero es una pieza de un valor incalculable para el patrimonio cultural de los pueblos veratos, ya que no solo ejecuta las melodías tradicionales, sino que actúa como el guardián de un legado sonoro histórico.
Además, el relevo generacional de esta tradición está asegurado en el propio seno familiar, puesto que su hijo Susi ha recogido su testigo y ejerce actualmente como el tamborilero del grupo.
Con el Premio Viriato 2026, el consistorio guijeño rinde homenaje al músico, al danzante y al vecino ejemplar, agradeciendo formalmente los años en los que Estanislao Santos logró hacer sonar, con orgullo y maestría, el alma de Guijo de Santa Bárbara.
