Jarandilla de la Vera volvió a convertirse este sábado en un auténtico museo al aire libre con la celebración de la XX Jornada de los Antiguos Oficios, una de las citas más esperadas del verano en la comarca de La Vera. La vigésima edición superó las expectativas y reunió a miles de visitantes que abarrotaron las calles del casco histórico para disfrutar de una jornada dedicada a la recuperación de las tradiciones, los oficios de antaño y la cultura popular.

Desde primeras horas de la tarde, el centro histórico comenzó a llenarse de vecinos y turistas atraídos por una propuesta que, veinte años después de su nacimiento, se ha consolidado como uno de los eventos etnográficos y turísticos más importantes de la comarca. El ambiente fue constante durante toda la noche, con calles repletas de público que recorrió cada uno de los rincones habilitados para la ocasión.

Uno de los grandes atractivos de la jornada fueron los cerca de 60 puestos de artesanos, llegados de distintos puntos de Extremadura y de otras comunidades, que ofrecieron trabajos relacionados con la cerámica, la madera, el cuero, el vidrio, la forja, la bisutería, los tejidos, la alimentación artesanal y otros muchos oficios tradicionales. A ello se sumaron las recreaciones realizadas por vecinos de la localidad, que permitieron revivir escenas cotidianas de otra época y mostrar cómo se desarrollaban antiguas labores que forman parte del patrimonio cultural verato.

La implicación del tejido asociativo, de los voluntarios y de decenas de vecinos volvió a ser fundamental para el éxito de una celebración que mantiene intacto su espíritu original: preservar la memoria de los antiguos oficios y transmitirla a las nuevas generaciones, al tiempo que se convierte en un importante reclamo turístico para Jarandilla de la Vera.

La jornada contó además con la presencia de Luis Fernando García Nicolás, vicepresidente tercero de Fomento, Movilidad y Agenda Provincial de la Diputación de Cáceres y recientemente nombrado secretario general del PSOE provincial de Cáceres, quien recorrió el mercado artesanal y compartió la velada con vecinos, organizadores y visitantes.

Tras una intensa tarde y noche de actividades, la programación concluyó con una multitudinaria verbena en la Plaza Nueva, donde El Niño de La Vera puso el broche final con un amplio repertorio de canciones de todas las épocas. La música y el baile prolongaron la fiesta hasta la madrugada en un ambiente de convivencia y celebración.

Con esta vigésima edición, las Jornadas de los Antiguos Oficios vuelven a demostrar su enorme capacidad de convocatoria y consolidan a Jarandilla de la Vera como un referente en la conservación y difusión de las tradiciones populares, ofreciendo una experiencia que cada verano atrae a miles de personas y mantiene vivo el legado cultural de la comarca.
