Los recientes reconocimientos obtenidos por la animación extremeña en los Premios Goya sirvieron como punto de partida del segundo encuentro «Fuera de plano. Conversaciones sin guion», celebrado este lunes en el Parador de Jarandilla de la Vera dentro de la programación de la 9ª edición de IndóMita, Muestra de Cine y Cultura de La Vera.
Moderado por Antonio Aparicio, director de la Filmoteca de Extremadura, el encuentro reunió a Pilar Díaz-Pardo, presidenta de la Academia de Cine de Extremadura; la directora Sara Navas, autora del cortometraje El estado del alma; y el periodista Emilio Luna, quienes analizaron el momento actual del cine de animación realizado en Extremadura y los retos que debe afrontar para consolidarse como una industria estable y competitiva.
La conversación tuvo lugar en un contexto especialmente relevante para el sector. Si en 2020 la productora extremeña The Glow situó por primera vez a Extremadura en el palmarés de los Premios Goya con Buñuel en el laberinto de las tortugas, la última edición de estos galardones confirmó la evolución y madurez alcanzada por la animación extremeña con un doble reconocimiento: Decorado, coproducida por The Glow, obtuvo el Goya a la Mejor Película de Animación, mientras que Gilbert, producido por la extremeña Agencia FREAK, recibió el Goya al Mejor Cortometraje de Animación.
Precisamente este recorrido fue uno de los ejes de la intervención de Pilar Díaz-Pardo, quien puso en valor el esfuerzo colectivo que existe detrás de cada producción audiovisual. La presidenta de la Academia de Cine de Extremadura recordó que entre el primer Goya conseguido por la animación extremeña y los reconocimientos obtenidos en la última edición han transcurrido seis años de trabajo continuado, un periodo que refleja la complejidad de unos proyectos cuyos procesos de creación y producción pueden prolongarse durante varios años.
«La suerte tiene poco que ver con estos resultados», señaló Díaz-Pardo, defendiendo que estos reconocimientos son fruto del talento, la profesionalidad y la perseverancia de los creadores y empresas audiovisuales extremeñas. En su opinión, el audiovisual de la región ha demostrado su capacidad para desarrollar proyectos con presencia y reconocimiento tanto en el ámbito nacional como internacional.


Profesionalización
Durante el encuentro también se abordó el papel de la Academia de Cine de Extremadura como herramienta para fortalecer y cohesionar al conjunto del sector audiovisual. Emilio Luna destacó que el cine extremeño continúa siendo una industria joven, todavía en proceso de crecimiento, en la que sacar adelante una película o un cortometraje sigue implicando importantes dificultades, especialmente por las dimensiones del tejido profesional y los retos de financiación.
No obstante, señaló la progresiva profesionalización del sector audiovisual extremeño durante los últimos años y la importancia de contar con estructuras que permitan conectar a los distintos agentes, favorecer la colaboración y generar nuevas oportunidades.
Otro de los asuntos centrales del coloquio fue la necesidad de construir una identidad propia para el cine realizado en Extremadura, capaz de ir más allá de los éxitos puntuales y consolidar un sello reconocible. En este sentido, los participantes coincidieron en que estudios como The Glow representan una referencia de ese camino, con proyectos que han logrado situar la animación extremeña en el mapa nacional.
También se analizó la situación del cortometraje y la animación dentro de las plataformas audiovisuales. Los participantes señalaron la limitada presencia de estos formatos en los catálogos de las grandes plataformas y expresaron su preocupación por la reducción de apoyos a un género que consideran fundamental para descubrir nuevos talentos y facilitar el acceso de los jóvenes creadores a la industria.
Rodajes en Extremadura
Como moderador del encuentro, Antonio Aparicio planteó la diferencia entre atraer rodajes a Extremadura y construir una auténtica industria audiovisual propia. Explicó que la labor de la Film Commission es esencial para facilitar la llegada de producciones nacionales e internacionales, cuyo impacto económico beneficia a sectores como la hostelería, el transporte o los servicios.
Sin embargo, defendió que el siguiente paso debe ser conseguir que esas producciones incorporen cada vez más técnicos, intérpretes y empresas extremeñas, de manera que la actividad generada revierta directamente en el tejido profesional de la comunidad.
El encuentro concluyó con un mensaje compartido de confianza en el futuro del sector. Más allá del valor simbólico de los premios obtenidos, los participantes coincidieron en que el principal reto pasa por consolidar una industria estable, capaz de generar oportunidades para las nuevas generaciones, favorecer la retención del talento y seguir demostrando que Extremadura cuenta con una voz propia dentro del cine de animación español.
Con iniciativas como «Fuera de plano. Conversaciones sin guion», IndóMita vuelve a convertir el medio rural en un espacio de encuentro y diálogo abierto, donde cineastas, artistas y público comparten conversaciones sobre cine, arte y territorio. Una experiencia cercana y pausada que invita a escuchar, preguntar y prolongar las historias más allá de la pantalla.
