El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Pimentón de la Vera ha dado oficialmente el pistoletazo de salida a la campaña de plantación de este año. Los campos de las comarcas de La Vera, Campo Arañuelo, Valle del Ambroz y Valle del Alagón comienzan a recibir las plantas que, tras meses de mimo en los semilleros, definirán la producción de uno de los productos más emblemáticos de Extremadura.
Previsiones de cultivo y plazos clave
Aunque las cifras definitivas se conocerán a partir del 15 de junio —fecha límite para que los agricultores presenten su «Declaración de Cultivo»—, las expectativas son optimistas. Juan Hernández, presidente del Consejo Regulador, prevé una campaña similar a la del año anterior, que contó con:
- Productores: Cerca de 400 agricultores involucrados.
- Superficie: Aproximadamente 1.300 hectáreas cultivadas.
- Producción histórica (2025): Entre 3,25 y 3,5 millones de kilos, gracias a la ausencia de incidencias climáticas graves.
«El pimiento es un cultivo que requiere sobre todo calor», recuerda Hernández, quien confía en que la climatología estival respete el ciclo de la planta para mantener las excepcionales cualidades organolépticas de la DOP.
El factor diferencial: El clima y el humo
El desarrollo del fruto tendrá lugar durante todo el verano, periodo en el que el clima extremeño moldea su sabor y aroma. Sin embargo, la verdadera magia de este producto llegará tras la recolección en septiembre.
Fiel a una tradición centenaria, el pimentón se someterá al secado tradicional con humo de encina y roble. Este proceso artesanal es el responsable de ese matiz ahumado único en el mundo que diferencia a la producción de estas cuatro comarcas cacereñas de cualquier otro pimentón.
