7 de diciembre, Madrigal celebra la Inmaculada con La Luminaria
Cada 7 de diciembre, al anochecer, Madrigal de la Vera celebra la festividad de La Inmaculada con La Luminaria. Los vecinos se reúnen al calor de las hogueras repartidas por todo el pueblo para honrar a la Virgen.
Un momento cálido para disfrutar y compartir, con familia y vecinos, la matanza, los dulces o el vino, a la vez que se cantan y bailan jotas veratas. El mismo día, o los anteriores, los vecinos de Madrigal van a la sierra a buscar leña y matojos.
Para entender mejor esta celebración ancestral, os dejamos este texto del madrigaleño Arsenio Luis Chozas:
«Setenta años de recuerdos, desde la niñez hasta la tercera edad. Recuerdo de niño que en todas las casas se guardaban los enseres que no tenían reparación, sillas, mesas, ventanas de madera, aperos, serones de esparto, albardas, colleras, para quemarlas junto con estampas, calendarios, todo para que el año venidero fuera próspero. Una semana antes los vecinos acarreaban haces de tomillo, romero, brezo, retama y jara. A las siete de la tarde, con repique de campanas se anunciaba la hora de prender las luminarias, impregnando todo el pueblo de hierbas aromáticas y niebla.
Con las luminarias encandeladas pasaban los quintos de ese año arrastrando los serones viejos de esparto, desparramando todas las hogueras, nadie les decía nada, ese era su privilegio ante los demás. Ya entrada la noche, todo el vecindario alrededor de las ascuas contaban historias, bebían vino de pitarra y cantaban al son de zambombas,botellas y pandereta, siempre en buena armonía. Algunas cosas han cambiado pero los recuerdos de antaño no se olvidan».