El escritor Juan Antonio Paniagua, nacido en Losar de la Vera en 1954, acaba de publicar una nueva obra titulada “Homínidos filósofos. El ʹHomo sapiensʹ desorientado en la caverna de Platón”. En esta entrevista nos cuenta los detalles del libro.
Juan Antonio, ¿de qué trata la obra?
“Es un ensayo novelado que invita al lector a emprender un viaje a lo largo de tres jornadas. En el camino surgirán temas como el papel de los mitos fundacionales, el origen del hecho religioso, la evolución del saber filosófico, los límites de la ciencia, la función de la técnica y la contingencia humana en un tiempo indeterminado. Y todo al hilo de los diálogos entre un profesor de Filosofía y su hijo inspirados en las célebres preguntas de Kant: ¿Qué puedo saber?, ¿qué debo hacer?, ¿qué me es permitido esperar?, ¿qué es el hombre?”
¿Por qué un viaje y no un tratado clásico?
“Porque deseaba escribir una obra amena y cercana. Por esa razón opté por este formato narrativo, que no es nuevo. La historia de la ficción cuenta con notables ejemplos donde el viaje se convierte en fuente de conocimiento. Hasta la novela histórica de Umberto Eco, El nombre de la Rosa, no deja de ser una invitación a descubrir los secretos que seguía escondiendo la naturaleza en el siglo XIV y la propia condición humana en la Europa de la Edad Media. Esa era la intención de Guillermo de Baskerville (personaje inspirado en el filósofo nominalista Guillermo de Ockham) en sus explicaciones al novicio Adso de Melk. Y todo durante el desplazamiento a una abadía benedictina del norte de Italia, en noviembre de 1327, con el fin de resolver un problema interno de la orden franciscana”.
El diálogo, en tu caso, se desarrolla durante la subida a una cumbre. ¿Puedes concretar?
“Sí, lo hago porque la montaña es un arquetipo recurrente como signo simbólico. Así habló Zaratustra, por ejemplo, no puede entenderse sin las largas estancias estivas del filósofo alemán F. Nietzsche en los Alpes suizos. Y en mi obra es evidente la mitificación de las cumbres de la Sierra de Gredos (norte de Extremadura) como escenario para desarrollar el relato de Homínidos filósofos.
También observo que el mundo animal juega un papel relevante. ¿Por qué?
“Porque el bestiario, como enseña la literatura clásica, no deja de ser una excelente herramienta didáctica; por esa razón me fijé en la lechuza, la serpiente y el halcón. La primera, emparentada con la Filosofía, enmarca y fija los objetivos del viaje; la segunda, como reptil ligado al origen de la pérdida de la inocencia en el drama edénico, introduce el estudio sobre las «máscaras del mal» y la fundamentación de las normas morales; y el halcón, ave que evoca la omnisciencia en la mitología egipcia, cierra la tercera y última jornada. En ella se afrontan temas como la cuestión escatológica en las creencias religiosas, las especulaciones sobre la inmortalidad del alma en la historia de la Filosofía o las reservas de algunos neurólogos acerca del yo consciente después de la muerte; y todo con un solo fin: revisar el «principio de esperanza» en un mundo cada día más desacralizado”.
¿Hay más referencias al bestiario?
“Sí, el lobo y el gallo. El primero como fiera mítica ligada a la orografía serrana, y el segundo por su relación con el ciclo estacional o año astronómico. Es un intento de cerrar la obra, en clave antropológica, teniendo presente la última pregunta de Kant: «¿Qué es el hombre?”
El subtítulo, El ʹHomo sapiensʹdesorientado en la caverna de Platón, es un tanto provocador. ¿Es esa tu intención?
“No, solo pretendo indicar que el ser humano sigue ignorando la causa remota y necesaria de su razón de ser, así como su destino final; y subrayar, al mismo tiempo, que la ciencia y la técnica, como hijas del espíritu de Prometeo, tampoco le garantizan un progreso indefinido y sostenible en un planeta limitado. A estos supuestos hay que añadir el avance irreversible del «nihilismo», el perturbador fenómeno del mal en nuestra naturaleza y la progresiva imposición del pragmatismo moral como único criterio de verdad en un mundo, el tercer milenio, que escudriña el futuro con creciente desasosiego. Ese es, y no otro, el fin del subtítulo”.
Juan Antonio, gracias por la entrevista.
“Homínidos filósofos. El ʹHomo sapiensʹ desorientado en la caverna de Platón (Ed. Letra Minúscula) está disponible en Amazon, tanto en papel como en eBook”.


La verdad es que es un verdadero privilegio contar con un intelectual del nivel de nuestro paisano, Juan Antonio Paniagua, un verdadero «homo sapiens» en el panorama losareño.