La intensa y constante lluvia ha protagonizado la novena edición de la Matanza Losareña. A pesar del mal tiempo, numerosos vecinos y visitantes se han concentrado en la carpa de la Plaza de España para degustar el riquísimo cocido, el picadillo, las cortezas en adobo o la morcilla.
La jornada matancera comenzaba bien temprano al son de la Ronda Verata. En la cocina, bullían los caldos del cocido y se doraban los adobos de chorizo y calabaza. En el ambiente, el olor del pimentón de La Vera, de la carne asada, del orégano, las sopas de cachuela y, también, el de la lumbre.









Además de la carpa principal, este año se ha instalado un escenario techado que ha servido para mostrar la matanza didáctica y las actuaciones folclóricas.
Como ya es tradicional, todo el proceso de despiece del cerdo ha sido ejecutado, con maestría, por Ángel Antón, acompañado por las explicaciones de Ricardo Sánchez, director de la Universidad Popular de Losar.







Los grupos folclóricos invitados han sido Las Nogaleas, de Aldeanueva de la Vera, El Miajón, de Móstoles, y el grupo local Salmorena Losareña. El alcalde de Losar, Antonio Sánchez, fue el encargado de dar la bienvenida y presentar a los grupos.















Os dejamos el video resumen:
En cuanto a las autoridades, este año han participado Raquel Martín, directora general del Instituto de la Juventud de Extremadura, Juan Hannemann, diputado autonómico, y Luis Miguel Núñez, alcalde de Jaraíz y diputado provincial.



En una breve entrevista, Raquel Martín, ha subrayado la importancia de este tipo de fiestas que permiten mantener viva la cultura popular y propiciar que las personas mayores transmitan sus conocimientos a los más jóvenes. También ha querido mencionar las nuevas líneas de ayudas para los jóvenes extremeños:
Esta celebración no sería posible sin la disposición y la colaboración de numerosos vecinos del pueblo que, de forma altruista, dedican su tiempo y sus conocimientos a mantener viva una costumbre que forma parte de la cultura popular de La Vera. Antaño, la matanza servía para ayudar a la economía familiar. Era, también, una fiesta de amistad, de colaboración y de trabajo en equipo. Ahora, la matanza es un evento lúdico que permite conservar nuestras tradiciones, pero sigue manteniendo vivo ese espíritu de cooperación antes, durante y después.
Os dejamos otro vídeo del día previo a la matanza:
