La abuela de Extremadura, Silveria Martín, de 114 años se convirtió el pasado lunes en la abuela de España, tras el fallecimiento de María Branyas Morera a los 117 años y 169 días (DEP) y que hasta ayer era la mujer más longeva de España y del mundo.
Silveria Martín Díaz nació en Talavera la Vieja (Talaverilla) provincia de Cáceres el día 20 de junio de 1910, y actualmente vive en la residencia para mayores de Villanueva de la Vera.

La biografía de Silveria nos cuenta que nació a las siete de la mañana en la calle del Rivero, en el año 1910, junto a sus padres Filadelfo Martín Martin y María Andrea Díaz Márquez. Silveria se casó el día 22 de mayo de 1932, a los 22 años, con José Arroyo Fernández de 26, y fruto de este matrimonio nacieron 5 hijos de los cuales viven 3. La más pequeña es Julia Arroyo Martín que tiene 77 años y que la visita siempre que puede en la residencia.
Cuando se inundó Talaverilla por el pantano de Valdecañas, ella y su familia se fueron a vivir a Rosalejo, donde les dieron vivienda a cambio de las tierras que tenían en Talaverilla. Después de vivir unos años allí, emigraron a Francia en busca de un mejor trabajo y salario. Desde volvieron a España y se instalaron en Vitoria (País Vasco). Del País Vasco volvieron a cambiar y se instalaron en Aldeanueva de la Vera (Cáceres).

La hija mayor de Silveria, que es María Andrea Arroyo Fernández, que vive en Francia, el pasado 3 de agosto cumplió 91 años, siendo reconocida como la hija, con un progenitor vivo, más longeva de España.
Silveria Martín, que conserva su genio y carácter, no tiene ninguna dolencia y no toma medicamentos. Tiene, eso sí, numerosos nietos, biznietos y tataranietos.
Pasa a ser la española más longeva tras el fallecimiento de María Branyas Morera
Desde el lunes 19 de agosto de 2024, ha pasado a ser la española más longeva, tras el fallecimiento de doña María Branyas Morera a los 117 años y 169 días. María era la persona más longeva del mundo, la española más longeva de todos los tiempos y la última persona viva nacida en 1907.

