Con el cielo algo nublado pero una temperatura agradable, Losar de la Vera demostró ayer sábado, 14 de marzo, por qué su Fiesta de la Matanza merece un hueco en el calendario regional. Unas 2.500 personas, entre vecinos y visitantes llegados de diversos puntos, abarrotaron la Plaza de España para participar en una jornada que combina tradición, cultura popular, pedagogía y gastronomía a partes iguales.
La edición de este año no era una más. Entre la multitud se encontraban inspectores de la Junta de Extremadura, encargados de evaluar cada detalle de la celebración para valorar la concesión del sello de Fiesta de Interés Turístico Regional. El Ayuntamiento y el pueblo se volcaron para demostrar la singularidad y el arraigo de este evento.
Innovación y respeto: la ronda del cerdo
La jornada comenzó con una novedad significativa que marcó el compromiso del municipio con la sensibilidad actual. Por primera vez, la tradicional ronda del cerdo se realizó utilizando una figura de poliespán, priorizando el bienestar animal sin perder el simbolismo del rito. El recorrido estuvo animado por el grupo local Ronda Verata, que se encargó de poner la banda sonora a cada rincón del pueblo durante toda la mañana.



Una clase abierta sobre la cultura del cerdo
Pasadas las 10 de la mañana, comenzó la matanza didáctica. El público pudo observar el proceso tradicional: el animal fue socarrado con helechos y raspado meticulosamente antes de pasar al escenario donde se procedió al despiece y la elaboración de chorizos. Las explicaciones de Ricardo Zabala, responsable de la Universidad Popular de Losar, permitieron que tanto jóvenes como forasteros comprendieran la importancia de esta labor que, durante siglos, fue el sustento de las familias veratas.









Folclore y gastronomía hermanada
Mientras el aroma a picadillo y cocido inundaba la plaza, los grupos folclóricos tomaron el relevo. Los anfitriones, Salmorena Losareña, compartieron escenario con las agrupaciones invitadas: El Pucherino (Peraleda de la Mata) y Virgen de los Remedios (de Torrecilla de la Tiesa).
Entre jotas y rondeñas, el ambiente se caldeó con el reparto de comida y vino. Los voluntarios no dejaron de trabajar, repartiendo cortezas adobadas durante toda la mañana, para culminar con el gran plato fuerte: el tradicional cocido matancero y picadillo, que deleitó a los miles de asistentes.











En el capítulo de autoridades, el evento contó con la presencia de los alcaldes de Jarandilla y Pasarón, Fermín Encabo y Samuel Martín, además de María Encinar, concejala de Jarandilla y Juan Hannemann, concejal de Collado y ex diputado regional.

Con el éxito de participación y la impecable organización de este sábado, Losar de la Vera queda ahora a la espera del veredicto técnico, habiendo demostrado que su Matanza es, sin duda, un patrimonio vivo de Extremadura.
El resumen en video;
