Losar tendrá una piscina municipal antes de que termine la actual legislatura. Ese es, al menos, el deseo que nos transmite el alcalde, Antonio Sánchez, en esta extensa entrevista. Abordamos, también, las nuevas cuentas públicas, el problema de abastecimiento de agua, las reparaciones de calles o el copago de los festejos.
Tras once años de prórrogas, por fin, en 2024 el Ayuntamiento de Losar de La Vera dispone de un presupuesto actualizado que ya está publicado en el Boletín Oficial de la Provincia. Alcalde, ¿cómo es, en líneas generales, el presupuesto 2024?
«Son unos presupuestos basados en la realidad del ejercicio 2022, y digo 2022 porque es el último que está cerrado y liquidado y es el que hemos utilizado como base para confeccionar los presupuestos de 2024. Nos ha proporcionado informaciones recientes de ingresos y gastos y nos ha permitido evitar lo que se venía haciendo desde el año 2013 de seguir prorrogando, año tras año, los presupuestos de 2013. Estos presupuestos están mucho más ajustados a la realidad actual de la estructura del ayuntamiento, tanto en personal como en edificios y todos los activos que hay que mantener, y que suponen una parte importante del presupuesto. También reflejan la inversión en nuevas infraestructuras y el mantenimiento de las existentes. Un presupuesto es algo fundamental en cualquier contabilidad. Es la guía que vas siguiendo y administrando a lo largo del año y que te sirven de marco de referencia para saber lo que tienes y lo que puedes gastar».
¿A cuánto asciende ese presupuesto?
«Pues el presupuesto es de algo más de tres millones cien mil euros. A nivel de gasto, la partida más importante es de personal, y es de 1.947.000 euros. Es decir, casi las dos terceras partes del presupuesto son para gastos de personal. El ayuntamiento tiene actualmente una plantilla de 80 personas, aunque oscila arriba y abajo según los contratos temporales. Quizás Coolosar sea la primera empresa del pueblo en efectivos, pero la segunda empresa sería el ayuntamiento».
Hemos visto que hay una partida de algo más de 330.000 euros para inversiones reales. ¿Nos puedes comentar cuáles son esas inversiones o en qué van a consistir?
«Básicamente, inversiones en reparación de calles, hay una partida de más de cien mil euros para reparación de calles y arreglo de caminos. También para compra de activos. Hay un proyecto para sustituir la vieja caseta de chapa por las carpas de lona que ya tienen la mayoría de ayuntamientos desde hace tiempo y que son mucho más versátiles para el montaje y el desmontaje. También son más ecológicas y, sobre todo, valoramos el poco tiempo que se utiliza para montar y desmontar. Para montar y desmontar la actual caseta de chapa se utilizan varios días de operarios. Sin embargo, las carpas de lona se pueden desmontar y montar en unas horas. Además, las puedes poner en cualquier sitio. Las quitas y las pones según la necesidad y no necesitamos tener ocupado un terreno o una calle o una plaza durante muchos días con un elemento que distorsiona el paisaje. Por ejemplo, tener la Plaza Mayor del pueblo, con una iglesia declarada monumento de interés cultural, oculta tras una caseta como la actual».
El problema del agua
Hemos comprobado, un año más, que el agua va a ser uno de los principales problemas de los pueblos de la Vera y en Losar, a pesar de que es muy rica en agua, ya que tiene dos gargantas maravillosas, vemos que el pueblo se va quedando sin agua en verano. ¿Cómo estáis abordando este tema?
«Este año está siendo especialmente crítico por la climatología que estamos teniendo. Fue una buena primavera y empezamos el verano con buen caudal en ambas gargantas, tanto en la de Cuartos como en la de Vadillo, pero la prolongada sequía y, sobre todo, el verano tan caluroso que llevamos desde julio han producido la reducción del caudal. Vemos que está llegando a mínimos en agosto, cosa que normalmente no solía ocurrir hasta septiembre. Hace poco sacamos un bando pidiendo ya la colaboración ciudadana para reducir el consumo de agua, porque desde hace dos o tres semanas en la toma del agua de la garganta de Vadillo ya no salta ni una gota de la presa donde se hace la captación. Ya no llega el agua ni al nivel de la mitad del tubo de abastecimiento. Cada día entra menos agua al depósito. Espero que la situación mejore con la bajada de la población. Este mes de agosto el nivel de ocupación ha sido altísimo. La semana de las fiestas hemos multiplicado por 4 o 5 la población habitual del pueblo y eso lógicamente ha subido muchísimo el consumo de agua. Pero, si a partir de esta semana no empezamos a rebajar el consumo y el depósito no recupera cada noche el consumo del día tendremos que empezar a cometer algún tipo de restricción con respecto a piscinas, riego de jardines, de huertos, baldeos de calles, lavado de coches y reducir el consumo al mínimo para poder aguantar hasta que lleguen las lluvias. A medio plazo hay un proyecto, que viene de lejos, de incorporar una nueva captación de agua desde la garganta de Cuartos que, atravesando desde bastante arriba de la montaña, llegue como captación y conducción de refuerzo hasta los depósitos. De esta forma, en un año especialmente seco, como este, se podría utilizar como suministro de repuesto y de socorro. Esas obras deberían estar empezadas, pero, lamentablemente, después de que llevamos desde principios de año con la licitación hecha y adjudicada, la Junta de Extremadura está teniendo dificultades porque las dos primeras adjudicatarias han renunciado a la obra. Esperemos que al final haya una empresa que acepte realizar la obra y se pueda llevar a cabo».
La futura piscina municipal
Con respecto a la futura piscina municipal, ¿qué nos puedes contar?
«Espero que podamos tener la piscina municipal antes de que termine la legislatura. Lo que pasa es que ahí sí que dependemos de la obtención de ayudas, de subvenciones, porque lógicamente con el presupuesto que tenemos no podemos detraer cuatrocientos o quinientos mil euros para construir una piscina pública con todo el equipamiento que conlleva una piscina. Sobre la ubicación no te lo puedo decir todavía porque tenemos dos proyectos. Una ubicación sería en la zona polideportiva por donde está el campo de fútbol y de pádel. Zona que podría ser como la ciudad deportiva de Losar de La Vera. Pero tenemos otra posibilidad, que no quiero desvelar todavía, que sería más cerca del pueblo».
Ahora que termina agosto, qué balance haces de las fiestas de este año. Sobre todo, teniendo en cuenta que, por primera vez en mucho tiempo, la gente ha tenido que pagar por ver un festejo taurino, en este caso por el concurso de recortes. ¿Cómo ha sido la experiencia?
«Creo que debemos asumir como algo natural el principio del copago. En las fiestas del pueblo era normal que el ayuntamiento facilitara los festejos de la Feria de julio y las Fiestas de agosto, pero también existía la colaboración ciudadana, estaban los cobradores de los toros que muchos recordarán. El todo gratis es algo que la gente ha ido asumiendo como algo natural y yo creo que ahí hay una distorsión social importante, en el sentido de que el ayuntamiento somos todos, con lo cual la fiesta la pagamos todos: los que van y los que no van, los que se divierten y los que no se divierten. Hasta los abuelos que están en la residencia están pagando los toros, la matanza o los carnavales. Eso no es justo. Yo creo que una cosa es que haya una aportación municipal, o facilitar y disponer de los medios municipales, y otra el sufragar todos los festejos, porque eso es injusto para la gente que no asiste o que no le gusta o que no quiere ir. Introducir un principio de copago es de Justicia social y de hecho, este año lo hemos incorporado en La Matanza, cobrando un importe simbólico, y lo hemos hecho con la corrida de recortes. No pretendíamos financiar la corrida de recortes, pero al menos que fuera una ayuda. De hecho, la corrida suponía un coste de 14.500 euros entre los toros, la organización, los trofeos, las ambulancias, los médicos, el veterinario, etc. No es comprar solo los toros, es mucho más. Este año pasábamos de dos a tres días de toros porque queríamos que hubiera un festejo taurino para todo el mundo y no solo de las peñas. Los precios oscilaban entre los 12 euros de las gradas y los 6 de los barrotes, que tampoco eran excesivos, y la respuesta ha sido de asistencia masiva. Con las entradas hemos recaudado 8.000 euros, lo que ha permitido financiar más del 50 % del coste. Si el copago lo vamos aplicando poco a poco, conseguiremos dos cosas: que los festejos sigan existiendo y un reparto más justo de esas cargas».
¿Cuánto han costado los toros este año?
«Lo que es el pliego de licitación, en el que van incluidos otros gastos como la dirección de lidia, las ambulancias, los médicos, los enfermeros… Todo ese paquete de dos días de festejos taurinos, más la corrida de recortes, ha ascendido a 49.000 euros, IVA incluido. Si de ahí quitamos los recortes se quedarían en 34.500 euros. Es importante subrayar el coste de los servicios que hay alrededor de una corrida de toros: los médicos, las ambulancias, el veterinario, etc. Todo eso eleva mucho el coste».
Antes comentabas el arreglo de calles, ciertamente Losar tiene un problema con el deterioro de las calles. ¿En qué punto está este tema?
«Estamos preparando la licitación para las obras de arreglo de calles con el presupuesto que tenemos para este año, y que seguiremos en los años sucesivos porque no se arreglan todas las calles del pueblo en un año, evidentemente. Empezaremos con las más urgentes, por las que más deterioradas están, y seguiremos poco a poco acometiendo más arreglos. Hay bastante tajo en esa tarea, hay muchas calles para reparar y mejorar. Este año empezaremos por las más urgentes, pero seguiremos en los años sucesivos».
Os dejamos la entrevista en vídeo:
