Nuevo éxito de Entrevecinos/as, el festival de cultura popular de Madrigal que se ha celebrado este fin de semana en su séptima edición. Además, la organización del evento ha pasado a manos de la asociación cultural El Chiquinín. El objetivo de este cambio es el de «desenterrar el folclore de calle, donde se encuentran las verdaderas raíces culturales de la Vera«.
Este año, Entrevecinos/as se enfrentaba a un doble reto. Por un lado competir, nada más y nada menos, que con la final de Champions entre el Real Madrid y el Borussia. Por otra parte, iniciar una nueva andadura de la mano de los propios vecinos a través de la recién creada asociación Chiquinín. A pesar de los obstáculos, el resultado ha sido satisfactorio.
El presidente de El Chiquinín, Borja García, se ha mostrado muy agradecido al Ayuntamiento de Madrigal por haberles dejado participar en la organización del evento. Los integrantes de este nuevo colectivo son, en su mayoría, de Madrigal, pero también hay vecinos y vecinas de Candeleda y El Raso.

La asociación El Chiquinín se ha marcado varias metas, pero hay un objetivo que pesa más que el resto y es el relevo generacional. Quieren que los niños y los jóvenes conozcan y aprendan a amar las tradiciones de su pueblo. Consideran que son ellos los que ahora deben preservar el rico legado cultural que es la música, el cante o el baile.
Desarrollo comunitario de éxito
Con este propósito en cartera, las primeras actividades serán talleres de percusión, guitarra y cante. Cabe destacar que los miembros del colectivo tienen una relación directa o indirecta con el folclore. El propio presidente canta y toca la guitarra en el grupo Algazara de Candeleda.
Por su parte, María José Solano, la persona que ha impulsado esta iniciativa desde el Ayuntamiento, considera que este proceso de delegación de gestión de “Entrevecinos/as” es un proceso de desarrollo comunitario de éxito.
“Lo realmente interesante de este proceso es cómo la entidad pública ha brindado un espacio de convivencia donde las asociaciones se han hecho un hueco y al final son las propias asociaciones las que están generando Entrevecinos/as. Aunque aún están coordinados, de alguna manera, por el Ayuntamiento, lo importante es que la gestión deja de ser de la entidad publica y pasa a la población. Las asociaciones hacen suyo el evento. Es un proceso de desarrollo comunitario de éxito”.
1 de junio, festival folclórico y mercado
Entrevecinos/as comenzó el viernes, 31 de mayo, por la noche en la Plaza del Ayuntamiento, con las palabras de bienvenida del alcalde, Urbano Plaza.
A continuación, la actuación de “Arte y Son”, un grupo folclórico del Valle del Tiétar cuyos integrantes son de diferentes poblaciones como Navalcán, Real de San Vicente, Puebla de Montalbán, Lanzahíta o La Iglesuela. Os dejamos un pequeño vídeo resumen:
El día grande fue el sábado, 1 de junio , en la Plaza Cervantes, con la celebración del festival folclórico y el mercado de artesanía.
Cabe resaltar la importante participación de las asociaciones de amas de casa, y de mujeres, de la localidad. Ellas son las encargadas de la elaboración de los dulces tradicionales para su venta: floretas, perrunillas, pestiños o rosquillas.






A las 19.00 horas, aún con mucho calor, el programa folclórico comenzó con el grupo Al Mansur, de la Sierra de Gredos. Poco a poco la plaza se fue llenando y a las 20.00 horas, con la actuación de Saltagavias, ya había gentío.


Saltagavias es una formación de Villanueva de la Vera compuesta por chicos y chicas muy jóvenes. Están capitaneados por la veterana María del Carmen García, ampliamente conocida como Mari La Verdolaga, por ser integrante del grupo Efecto Verdolaga. El público se fue animando y los bailes por jotas se veían por varios rincones.



A las 21.00 h. actuó Virgen de Sopetrán, de Jarandilla, que hizo las delicias del público con los bailes de la formación infantil y de los mayores.






A continuación, le tocó el turno al grupo abulense Ronda de Gavilanes, del pueblo de Gavilanes. Se trata de una agrupación muy senior fundada en la segunda mitad del siglo pasado por dos pastores, los hermanos Pedro y José Martínez.




El broche final vino de la mano del grupo partocho El Madroñal, un lujo de actuación. Hay que tener en cuenta que El Madroñal se prodiga muy poco en los escenarios. La suya es una labor más de investigación, de rescatar de canciones antiguas y difundirlas: “para que las generaciones más nuevas las aprendan”.


Os dejamos un amplio resumen en vídeo de esta jornada folclórica:
2 de junio, la ruta de las viñas
El domingo, 2 de junio, se celebró la segunda edición de la “Ruta de las viñas” organizada por la Asociación de Pitarreros de Madrigal.
Unas 25 personas participaron en esta pequeña marcha circular, de apenas 4 kilómetros. Un camino que permite disfrutar de las impresionantes vistas de Gredos, con el Almanzor presidiendo el paisaje. Durante el recorrido se pueden visitar algunas viñas ubicadas en el camino.




Este año, entre los participantes se encontraba Javier Rodríguez, ingeniero madrigaleño que trabaja en la Confederación Hidrográfica del Duero. De forma espontánea, impartió una pequeña clase magistral sobre las estaciones de aforo y, en concreto, sobre las dos estaciones que hay en Alardos. Una estación de aforo es una herramienta esencial para conocer, en tiempo real, el caudal de agua que fluye por gargantas, ríos o canales. La estimación de los caudales permite a las autoridades de cuenca gestionar el agua.

Durante la ruta, también tuvimos oportunidad de conocer y charlar con otro madrigaleño ilustre, el maestro heladero José Rodríguez Fernández. Es el fundador de la heladería artesana Tutti Frutti y su filiar Angoyeli. Sus helados artesanos, además de cosechar premios internacionales, se han servido en bodas reales y forman parte de la carta de restaurantes con varias estrellas.

Entrevecinos/as 2024 terminó con las rodas de los Cabreros de la Sierra de Gredos y la Rondalla Pencona en las calles del pueblo.
