Los equipos de extinción aprovechan la bajada en la intensidad de las rachas de viento, que llegaron a alcanzar los 90 km/h, para combatir las llamas en zonas de alta montaña de difícil acceso.
El incendio forestal declarado en Losar de la Vera el pasado domingo continúa activo, afectando ya a una superficie estimada de 600 hectáreas, compuestas principalmente por matorral de alta montaña.
Tras tres jornadas críticas marcadas por condiciones meteorológicas extremas, los servicios de emergencia afrontan hoy un escenario ligeramente más favorable.
Despliegue técnico y humano
El Plan INFOEX y el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) han reforzado el operativo ante la complejidad del terreno. Actualmente, trabajan en la zona:
- Medios terrestres: 7 unidades de bomberos forestales, apoyados por 2 técnicos de extinción y un agente del Medio Natural.
- Medios aéreos: Un despliegue masivo que incluye 5 helicópteros (ligeros, medios y uno pesado), 4 aviones anfibios y un avión de coordinación.
Un escenario de extrema dificultad
La lucha contra el fuego se está desarrollando en un paisaje abrupto de alta montaña, con altitudes que alcanzan los 1.500 metros. Esta orografía, sumada a la dificultad de acceso por tierra, convierte a los medios aéreos en la pieza clave para el control del perímetro.
Durante los días previos, el trabajo se vio seriamente dificultado por vientos de hasta 90 km/h, que impidieron en varios momentos la operatividad de las aeronaves. Sin embargo, la previsión para hoy es más optimista: se espera que la intensidad del viento disminuya, lo que facilitará las descargas de agua y las maniobras de las 4 unidades helitransportadas en las cotas más altas.
Las autoridades mantienen la vigilancia ante posibles cambios en la dirección del viento, mientras los efectivos centran sus esfuerzos en estabilizar los focos más activos antes de que finalice la jornada.

